Anti-Democracia

A person who is not well versed in the linguistic terminology used by the scientific community sharing a particular theoretical system, that is, a person who is unable to follow its more or less tacit rules of communication, simply does not have the right to speak, especially when the system in question is the culturally dominant orthodoxy.

— Screpanti

Concuerdo con Ernesto Screpanti en el sentido de que una persona que no maneja el argot de cierta profesión, no puede aspirar a tomar parte en las decisiones en las que esta se ve involucrada. Lo que me hace fruncir el ceño son las implicaciones en la democracia. Acaso si no se maneja el lenguaje y el conocimiento de planificación o política nacional, ¿no se puede participar en ella? Acaso todos los ignorantes de la dirección del país, ¿estamos por defecto exiliados de ella? Creo que estas implicaciones no me gustan, y de ser así, no podría aceptar la premisa, es decir el comentario de Ernesto Screpanti. Si queremos estar vivir en una democracia, entonces debemos aceptarla completamente. Esto es, debemos aceptar que todas las personas, aunque no estén preparadas, merecen ser escuchadas y tomadas en cuenta. Creo que esta es una diferencia importante entre las decisiones públicas y las privadas. En una decisión privada no habría porque escuchar a quién no se quiera escuchar. Me quedo con la duda, ¿será la democracia el mejor sistema para México? Se que es una pregunta aventurera que no lleva a nada práctico porque México no cambiará de la noche a la mañana, pero de vez en cuando me gusta y creo que es mentalmente saludable pensar en este tipo de preguntas.