Mientras borraba las entradas en un blog donde escribía antes, me topé con este párrafo que llegó a mis manos a través de mi novia. Cuando lo leí, inmediatamente pensé en la generación actual y en cómo estamos luchando en contra de nuestro analfabetismo político. Me da gusto pensar que mi generación se está esforzando por tomar riendas en nuestra actualidad política.

El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

— Bertold Brecht

Diferentes movimientos estudiantiles, apoyados por una porción importante de no estudiantes, han logrado dar una sacudida a la dócil y domesticada sociedad. Lograron captar la atención del cuarto poder, lo han criticado y han sido criticados por él. Mucho más que antes, han sido escuchados, tomados en cuenta y respetados. Es muy grato el sentimiento que esto genera. Sin embargo, nos abre la mente a muchísimas más aspiraciones, metas y anhelos. Espero poder contribuir con mi grano de arena a cada uno de ellos.