“[…] Todo esto, sin embargo, sólo nos ha enseñado las leyes económicas de una sociedad estacionaria e invariable. Tenemos aún que examinar la condición económica de la humanidad como algo propenso a cambiar, y ciertamente siempre sufrir cambios progresivos. Tenemos que examinar cuáles son esos cambios, cuáles son sus leyes y cuáles sus tendencias finales; y en consecuencia añadir una teoría de movimiento a nuestra teoría de equilibrio: la dinámica de la economía política.”

—John Stuart Mill, 1848,
Principios de Economía Política